jueves, 28 de noviembre de 2013

AMOR I

Así se explica muchas veces el amor:

"Cuando Florentino Ariza la vio por primera vez, su madre lo había descubierto desde antes de que él se lo contara, porque perdió el habla y el apetito y se pasaba las noches en claro dando vueltas en la cama. Pero cuando empezó a esperar la respuesta a su primera carta, la ansiedad se le complicó con cagantinas y vómitos verdes, perdió el sentido de la orientación y sufría desmayos repentinos, y su madre se aterrorizó porque su estado no se parecía a los desórdenes del amor sino a los estragos del cólera. El padrino de Florentino Ariza, un anciano homeópata que había sido el confidente de Tránsito Ariza desde sus tiempos de amante escondida, se alarmó también a primera vista con el estado del enfermo, porque tenía el pulso tenue, la respiración arenosa y los sudores pálidos de los moribundos. Pero el examen le reveló que no tenía fiebre, ni dolor en ninguna parte, y lo único concreto que sentía era una necesidad urgente de morir. Le bastó con un interrogatorio insidioso, primero a él y después a la madre, para comprobar una vez más que los síntomas del amor son los mismos del cólera."

El amor en los tiempos del cólera
Gabriel García Márquez

sábado, 22 de septiembre de 2012


Lo que te dí se vuelve hacia mí...

Hoy 22

Puede que no sea falta de amor, ni falta de ternura, ni de placer, ni de tacto, ni de palabras. En realidad es la sobra de caminos, caminos que separan a las personas; No se sabe ni cómo, ni cuándo.

Tal vez todo esto fue un error. Te lo contaré cuando tenga 40, cuando lleguen a mi tus aromas y tus texturas, cuando me haga falta dormir a tu costado -como probablemente será en los siguientes 15 años-, cuando ya no tenga contactos en mi celular para llamar y contarles mis alegrías, cuando comience a olvidar tu estatura y tu anchura, cuando deje de darme gracia recordar tu cara amargada. Quizá puede que la historia sea distinta y nada sea un error.



martes, 11 de septiembre de 2012

Camino por ésta soledad tan libre,
tan desolada,
tan tranquila.


Floto,

vagabundeo y hago dieta.


Ojeo las calles, los balcones.

Entro y compro.
Floto y caigo.


Vivo acá.

qué más hacer?
Camino.

domingo, 19 de agosto de 2012

Esperanza


Vencida,
Con las faltas a cuestas,
alma arremangada.
Sube la cuesta del silencio,
amor perdido,
Desgastado entre las dudas
Del ser y vivir.

Un océano por cruzar.
De las espaldas no le nacen alas
y el conjuro universal para llegar
se ha desbaratado,
entre lágrimas
y esa piel tan desconocida.

Vencida,
Sin más que hacer.
Con la frente en el suelo

Mirando las huellas
Que quedan atrás.

Un océano que te clava
La realidad en medio del pecho.

Un océano por cruzar
Y el tiempo te descuenta el tiempo
Y los días te suman metros.

Vencida,
Sin más nada.


lunes, 11 de julio de 2011

Rosario de todos los días

Rosario de todos los días,
Abre los ojos, estira los músculos,
Piensa en vos, se desnuda,
Toca sus entrañas,
Se mira al espejo,
Busca ropa de mañana,
Cola de caballo,
Agua en la cara,
Piensa en vos,
Se sienta en la taza,
Lee su revista,
Se lava las manos,
pone el té,
piensa en vos,
toma una galleta,
come y piensa en vos,
hace aseo,
se envenena en la red,
toma un baño,
cocina para los chicos,
piensa en vos,
hace las compras
pasa la tarde…
plancha la ropa,
mira la novela,
toma el té,
conversa con su madre,
piensa en vos…
llega el fin del día
continúa pensando.
Rosario de todos los días.

Rosario querida, tan viva, tan pequeña, tan vacía…
Rosario querida tan desvivida, tan olvidada, tan llena de ganas…
Rosario querida muerta en vida…

RCA

martes, 5 de julio de 2011

Hoy pienso III

Nuestra vida suele ser un collage entre Gucci, Tommy, Channel y toda la vanguardia de gente que no sabe que existimos, solo que nuestro dinero les hace ricos... Yo por eso uso lo que me tape, lo que me haga lucir mis ojos miel.

Muchos no se cansan jamás de ser quienes no son, de mirarse al espejo y soñar con vivir en otro cuerpo, siempre con la inconformidad a flor de piel y yo, bueno, pues me declaro haber caído pero al final de cada día me gana la realidad de estar aquí habitando mis kilos de más, mi celulitis y las estrías que me ha dejado el tiempo de regalo, disfruto verme y sentir que de verdad estoy viva.


Muchos no se cansan de mentirse, se gastan su mortalidad pidiendo que la vida les toque otra canción.