domingo, 5 de octubre de 2014

Hoy cinco

Diferentes, así somos. Una mezcla entre verdades y mentiras, amor y odio, felicidades y agonías, lo cierto es que tenemos los pies en la tierra y la yema de los dedos en las nubes.

Suelo caminar con los audífonos encarnados, pero me gusta observar, imaginar historias, ver a los ojos a cuanta persona pasa y por qué no enamorarme por un instante, tanta diversidad es como estar en un paraíso, es brincar entre los renglones de un catálogo universal que desata curiosidad y empatía.

Estar rodeada de mentes abiertas y estrechas hacen que mi mente se revolucione en cada andar, me demuestra que la felicidad va más allá de lo pensable. Las normas de la etiqueta y el protocolo se rompen cuando miras medias rotas, barbas, lápiz labial, franelas, corbatines, tirantes, botas, vestidos de encaje y más que eso tantas sonrisas, gente que se quiere “a pesar” de ser distintas.

Dar ese chance al mundo de mostrarse ante nuestros ojos incrédulos, que nos abra el alma a la paleta de colores infinita y que nos llene las manos de otras manos es el milagro que se abre al cielo.

"Porque esta vida es un milagro abierto..." Jorge Debravo

domingo, 15 de diciembre de 2013

-“Te amo” - dijo el principito…

-“Yo también te quiero” - dijo la rosa.

-“No es lo mismo” - respondió él…

"Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía…Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.

Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el “bien” querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados.

Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento.

Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro.

Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se da en el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de vos, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error. Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría.

Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.

Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.

Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.”

-“Ya entendí” - dijo la rosa.

-” No lo entiendas, vívelo” -dijo el principito.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Bien decir

Somos parte de una trama energética, lo que hacemos incide en la configuración del medio que nos rodea. Las vibraciones que emitimos van moldeando nuestra realidad.
Por esto es tan importante bendecir, que no es otra cosa que “hablar bien”.
Cada palabra tiene una vibración específica y va a asociada a un sentimiento y pensamientos determinados. Al final son distintas formas de manifestación de energía, pero es esa energía creadora la que le da forma a nuestro mundo.
Somos responsables de lo que decimos. Bien nos haría tener presente el poder de estas sutiles herramientas de construcción. Las palabras no son la realidad, pero le dan forma.
La próxima vez que abramos la boca para decir algo, procuremos recordar que aquel inofensivo conjunto de letras puede hacernos vivir un sueño o cavar nuestra tumba.
Tú decides.
Nicolás Tamayo
A pesar de esto
A pesar de nada.

Que lo estoy queriendo.

Ese irremediable abismo

de sus labios abiertos al cielo.




viernes, 29 de noviembre de 2013

REFLEXIONANDO

Estos días han estado llenos de interrogantes, de verdad que a veces no entiendo que puta mierda quiere la vida de mí.

Resumen de mi semana:

1. La vida es paseo muy corto como para no disfrutarlo.
2. A las mujeres nos gustan los amores imposibles. O sea, los príncipes azules están ocupados o lejos.

3. Si una piensa mucho todo se convierte en huracán.
4. Las hormonas nos juegan malas pasadas.
5. Querer a veces es una mierda.
6. La soltería es un estado maravilloso, estar enamorada (o) también.
7. ¡En el mar la vida es más sabrosa! (¡ohhhh recuerdos!)
8. Las (os) amigas (os) son una bendición.
9. El ejercicio es la medicina a todo mal.
10. La vida es paseo muy corto como para no disfrutarlo.



jueves, 28 de noviembre de 2013

AMOR I

Así se explica muchas veces el amor:

"Cuando Florentino Ariza la vio por primera vez, su madre lo había descubierto desde antes de que él se lo contara, porque perdió el habla y el apetito y se pasaba las noches en claro dando vueltas en la cama. Pero cuando empezó a esperar la respuesta a su primera carta, la ansiedad se le complicó con cagantinas y vómitos verdes, perdió el sentido de la orientación y sufría desmayos repentinos, y su madre se aterrorizó porque su estado no se parecía a los desórdenes del amor sino a los estragos del cólera. El padrino de Florentino Ariza, un anciano homeópata que había sido el confidente de Tránsito Ariza desde sus tiempos de amante escondida, se alarmó también a primera vista con el estado del enfermo, porque tenía el pulso tenue, la respiración arenosa y los sudores pálidos de los moribundos. Pero el examen le reveló que no tenía fiebre, ni dolor en ninguna parte, y lo único concreto que sentía era una necesidad urgente de morir. Le bastó con un interrogatorio insidioso, primero a él y después a la madre, para comprobar una vez más que los síntomas del amor son los mismos del cólera."

El amor en los tiempos del cólera
Gabriel García Márquez